Generación distribuida: energía solar donde se consume

Placas solares en los balcones: Cataluña necesita avanzar hacia el modelo alemán

La instalación de pequeñas placas solares en los balcones es una manera sencilla para que los ciudadanos puedan producir parte de su propia energía, reducir la factura eléctrica y contribuir a la transición energética. Aun así, la situación legal aplicable en Cataluña es más compleja que la de Alemania. 

En Cataluña, el autoconsumo fotovoltaico está reconocido y regulado, pero no disponemos de un régimen específico equivalente al alemán para los pequeños sistemas solares de balcón. Cuando la instalación afecta a la fachada, la barandilla u otros elementos comunes, pueden aparecer obstáculos relacionados con la comunidad de propietarios, los trámites administrativos y la normativa municipal. 

Alemania ha optado por una vía diferente. Desde 2024, los llamados Balkonkraftwerke o Steckersolargeräte disponen de un marco legal específico. La normativa reconoce a los propietarios un derecho específico a solicitar estas instalaciones y también protege a los inquilinos frente al propietario. Además, para los sistemas de hasta 2.000 W de paneles y 800 VA de inversor, los trámites se han simplificado considerablemente. 

El resultado es significativo: Alemania registró aproximadamente 430.000 nuevos sistemas solares de balcón durante 2025. Este volumen muestra el potencial de esta fórmula cuando existe un marco jurídico claro y sencillo. 

Cataluña debería dar un paso adelante 

Cataluña tiene unas condiciones especialmente favorables para la energía solar y un número muy elevado de viviendas situadas en edificios plurifamiliares. Precisamente estas viviendas son las que a menudo tienen más dificultades para acceder a una instalación fotovoltaica convencional de tejado.

Placas solares en los balcones: Cataluña necesita avanzar hacia el modelo alemán

Por ello, convendría avanzar hacia un marco específico para los pequeños sistemas fotovoltaicos de balcón, tomando como referencia la experiencia alemana.

Este marco debería: 

  • · reconocer expresamente el derecho de los propietarios e inquilinos a instalar pequeños sistemas solares de balcón; 
  • · establecer unos límites claros de potencia y unos requisitos técnicos sencillos; reducir al mínimo los trámites administrativos; 
  • · establecer un procedimiento claro cuando el sistema afecte a elementos comunes del edificio; 
  • · evitar que una instalación de muy pequeña potencia deba seguir procedimientos pensados para instalaciones fotovoltaicas de mucha mayor envergadura; 
  • · mantener, evidentemente, las garantías necesarias de seguridad eléctrica, estructural y convivencia entre propietarios. 

Esto no significa eliminar los derechos de las comunidades de propietarios ni los requisitos de seguridad. Significa establecer unas reglas específicas, proporcionales y previsibles para una tecnología sencilla y de baja potencia. 

Una oportunidad para Cataluña 

Cataluña tiene una gran oportunidad para impulsar el pequeño autoconsumo solar en las viviendas plurifamiliares. 

El modelo alemán demuestra que, cuando la legislación establece un procedimiento claro y facilita la instalación, los ciudadanos pueden incorporar masivamente pequeños sistemas solares en sus viviendas. 

Por ello, Cataluña debería impulsar, dentro de sus competencias, una regulación más clara y favorable a los pequeños sistemas solares de balcón, y al mismo tiempo reclamar las modificaciones legislativas estatales necesarias para completar este marco. 

El debate, por tanto, no debería ser si los ciudadanos que viven en pisos pueden participar en la transición energética. La cuestión es cómo podemos eliminar barreras innecesarias para que también puedan hacerlo desde su balcón.

Alemania ya ha creado un camino legal específico. Cataluña puede adaptar esta experiencia a su realidad y reclamar un marco normativo que haga del pequeño autoconsumo solar una opción sencilla, segura y accesible para los ciudadanos que viven en viviendas plurifamiliares.